Diagnóstico de parvovirus durante el embarazo.

El parvovirus generalmente se diagnostica mediante un análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el virus. Los anticuerpos son células que su sistema inmunológico produce en respuesta a una infección. Si el análisis de sangre muestra que tiene anticuerpos, es inmune al virus. Si está expuesta al parvovirus durante su embarazo, debe hacerse una prueba de anticuerpos de inmediato.

La Tabla 1 describe cómo su médico interpreta los resultados de las pruebas de anticuerpos para el parvovirus. Tenga en cuenta que los anticuerpos IgM son los primeros en aparecer durante la infección. Por lo general, permanece allí durante 90 a 120 días y luego desaparece. Los anticuerpos IgG suelen aparecer de siete a 14 días después de la exposición y permanecen en la sangre de por vida. Una prueba negativa significa que el anticuerpo no está presente; una prueba positiva significa que está presente.

Tabla 1. Interpretación de las pruebas de anticuerpos para el parvovirus: prueba inicial realizada lo antes posible después de la exposición.

Como puede ver, si solo está presente el anticuerpo IgG, es inmune al virus. Es muy poco probable que se infecte en el futuro y su bebé no corre ningún riesgo. Sin embargo, la presencia del anticuerpo IgM, con o sin el anticuerpo IgG, indica infección. Su bebé corre riesgo de infección y debe ser evaluado de inmediato.

Si no hay anticuerpos IgM ni IgG, es probable que esté infectado. Su prueba de anticuerpos debe repetirse en aproximadamente tres semanas para determinar si realmente se ha producido una infección. Si el anticuerpo IgM aparece en su próximo análisis de sangre, su médico realizará una serie de exámenes de ultrasonido durante las próximas ocho a 10 semanas para evaluar el bienestar de su bebé.

 

Una prueba de ultrasonido es la forma más eficaz para que su médico diagnostique el parvovirus en los bebés por nacer. El período de incubación del virus, el tiempo que transcurre entre la transmisión del virus y la aparición de los síntomas, puede ser más prolongado en un feto que en un niño o un adulto. Por lo tanto, debe someterse a una serie de exámenes de ultrasonido durante ocho a diez semanas después de su infección aguda (primaria). Una ecografía puede detectar signos de anemia fetal, la principal consecuencia de la infección fetal. Los signos de anemia incluyen gotas (acumulación de líquido en el cuero cabelludo, debajo de la piel y en el pecho y el abdomen) o cambios en los patrones de flujo sanguíneo (que pueden detectarse mediante una ecografía Doppler).

Si la ecografía no muestra que su bebé tiene hidropesía, no se necesitan más estudios de diagnóstico. Sin embargo, si el ultrasonido sugiere signos de hidropesía fetal y tiene menos de 15 a 20 semanas de embarazo, su médico tratará a su bebé de inmediato.

 

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